martes, 7 de enero de 2014

Biografía

La madre de los niños del Holocausto

 Fue torturada por la Gestapo, pero nunca reveló la identidad de los niños que rescató.
       Durante los años de ocupación alemana, Sendler fue miembro de la resistencia para rescatar del gueto judío de Varsovia a los niños y ocultarlos entre familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración.
En 1943 la Gestapo descubrió su hazaña, por lo que Irena fue capturada y torturada, pero ella nunca reveló ni la identidad ni el paradero de los niños que había rescatado.
Fue encarcelada en la prisión de Pawlak, en donde fue condenada a muerte, sentencia que nunca se cumplió porque, camino a la ejecución, un soldado la dejó escapar. Desde entonces vivió en la clandestinidad y permaneció escondida hasta el final de la guerra, en la que continuó participando activamente en la resistencia.
De acuerdo con Anna Mieszkwoska, autora de la biografía de Irena, la heroína siempre fue muy discreta y se limitaba a hacer su trabajo.  "Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía, nada más", decía cuando le preguntaban sobre sus actos heróicos.
Durante años, la historia de la heroína polaca permaneció oculta, hasta que, en 1999, un grupo de estudiantes estadounidenses dieron con ella en una investigación sobre los héroes del Holocausto.
Sendler fue propuesta por Polonia para recibir el premio Nobel de la Paz en 2007, el cual fue entregado al estadounidense Al Gore.
 Fallecido en mayo de 2008, a los 98 años de edad, en Varsovia, en el asilo en el que residía.

El legado humanitario de Irena Sendler

Durante años, la historia de la heroína polaca permaneció oculta, hasta que, en 1999, un grupo de estudiantes estadounidenses dieron con ella en una investigación sobre los héroes del Holocausto. La encontraron en un asilo de Varsovia, en su silla de ruedas, cerca de una ventana y de una mesa cubierta con floreros, fotografías y medicamentos.

Rescatamos de su discreta vida, pocas pero auténticas joyas de aquilatada humanidad, que ponen en evidencia de qué "pasta" está hecha esta mujer:  
- «La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»
 - "Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía, nada más", decía cuando le preguntaban sobre sus actos heróicos.

Tu cita con Irena Sendler

 Haz tu homenaje a esta heroína discreta
   
La obligación moral de toda sociedad es honrar la memoria de quienes han contribuido a engrandecer la vida humana. 
  
Si quieres puedes dejar aquí tu dedicatoria de admiración y gratitud hacia esta mujer, cuya audacia traspasó los límites de la prudencia humana en tiempos de barbarie y nos regaló un testimonio de heroísmo, de ese que también habita en el corazón humano.  Con héroes como ella la dignidad humana  sobrevivió al imperio del horror y la locura que visitó a nuestro continente a mediados del siglo pasado.